Always With You And Your Me

Capítulo 23... ¡Al fin :D!

Imaginen que en el cap anterior aun no hubieras hecho la cena :P, y perdónenme un montón por TOOODOOO este tiempo que no he subido, no se me ocurría N-A-D-A! Pero aún así no es excusa u.u, así que aquí les dejo este cap, si no quieren no comenten, las entiendo :/, solo quiero que se quiten la intriga :P, de la que seguro ya se olvidaron -.-', hahaha aquí va!

 

Pensaba una y otra vez en ese caso. ¿Una amiga de mi madre? Me era imposible creer que yo no la recordara. Aunque, también podía ser...

Cuando vi el reloj me di cuenta de que ya era muy tarde, ¿me había pasado cuatro horas meditando? Pues bien, era una cosa simple de explicar, ¿pero de comprender? Y... ¿Por qué mi padre se había puesto nervioso al decir: "tu madre"?

... De cualquier forma, ella no podía seguir viva, ya no la sentía. Además, ella habría venido a buscarme, ¿no? Era una buena mujer, hasta donde yo sabía... ¡No! ¡¿Qué estoy diciendo?! Claro que lo era, ¡era mi propia madre!

Bajé casi cayéndome por las escaleras y me dirigí hacia la cocina a preparar la cena. Lo había olvidado por completo.

Las hojas del viejo árbol que estaba frente a la ventana caían y eso se podía oír fácilmente por toda la tranquilidad de la calle. ¡Crack! Resonó una grande. Sonreí y me sentí aliviada... ¿aliviada? ¿Por qué ha de haber sido así?

Llené la olla de agua y luego cerré el caño. La puse a hervir y espere unos diez minutos. Luego de esto tomé la pasta y la introduje. Elevé la intensidad del fuego y luego caminé hasta mi cuarto dejando que los fideos se cocinaran solos.

Prendí la computadora y decidí revisar el correo, pues hace mucho no lo hacía. Encontré otra carta y de la misma supuesta señora. "¿Qué?", me pregunté a mí misma. Esto se estaba volviendo terrorífico, pero decidí leerla.

 

Hola, _____(tn):

Pues tu padre me ha contado que días anteriores a los que estabas con ese tal chico, eran difíciles. ¿Tanto has cambiado? Ansío el día de ir. Ansío también poder verte ya grandecita. Y quiero que nos volvamos amigas... GRANDES amigas.

 

Puso énfasis en esa frase... ¿grandes amigas? Solté una risa, pues eso me era difícil.

 

También quiero mostrarte fotos, de ti y yo juntas. Cuando eras todavía pequeña. Yo te cargaba en mis brazos y hacía que tu cabeza se recostara en mi pecho.

 

Me estremecí. No era cierto que no pudiera recordarla... no era cierto. No quería creerlo, pero millones de términos aparecían en mi cabeza.

 

Es triste la idea de no poderte haber visto en tus días de adolescencia y juventud. Pero así es la vida. Uno de estos días te voy a definir la fecha y la hora en la que iré. Tu padre ya me ha dado tu dirección. Y por lo que sé, estudias en una buena escuela.

 

¿Qué más le importaba a ella?

 

Debo irme _____(tn), por favor, recíbeme de una buena forma, jajajá. Sé que te acordarás de mí. Adiós y besos.

 

Concluyó. Pero eso era difícil, ¿aceptarla, recibirla? ¿Cómo qué? ¿Cómo una tía querida? Para nada, esto yo lo iba a remediar.

 

-Papá -le llamé, cuando ya estaba frente a su sofá, donde él estaba sentado viendo un partido.

-¿Qué sucede? -me preguntó sin desprender los ojos de la televisión.

-Eehh... -pensé en vos alta, dubitativa. No quería decírselo de una vez. Quería lanzarle indirectas hasta que él comprendiera-. ¿Quién es esa amiga de mi madre? -¡Rayos! Me sentía tan nerviosa que solté la frase rápidamente.

-¿Quién es? -me preguntó. Levanté las cejas, pues ya había volteado a verme, tal vez por la "importante" pregunta-. Pues, ya te lo dije, eran muy unidas y ella te quería como su propia hija.

-¿No tuvo una?

-No -aclaró. Se paró y caminó rodeando el sofá para luego poner una mano en mi hombro.

-¿Y por qué no? ¿Era fea? -bromeé riendo a carcajadas.

Volteó la mirada, estaba totalmente perdido. Sus ojos tenían un brillo inigualable. Igual al de una muchacha que había visto en el instituto mientras miraba a Nicholas.

-No. Era hermosa -bajé un poco la cabeza mientras lo miraba indignada. ¿Hermosa?-. Muy hermosa -concluyó. Está bien... Esa fue la gota que derramó el vaso.

-¿Y recordabas que tenías una esposa? -le pregunté, obviando.

-Pues sí, y mucho. Yo la amaba como a nadie -Iba perdiendo el brillito que me gustaba ver.

-Estoy confundida -traté de investigar, pero no funcionó-. ¿Te gustaba esa mujer y amabas a mi madre... al mismo tiempo?

-Buen término -¿Qué? Fruncí el ceño-. Sí, tienes toda la razón. Ahora anda a terminar la cena porque está comenzando a oler a quemado -tenía toda la razón. Caminé rápidamente hacia la cocina pensando en lo que le hombre sentado frente al aparato me había dicho. Intenté hacer ambas cosas al mismo tiempo, pero no funcionó. Choqué contra la pared dándome un fuerte golpe en la cabeza. Abrí los ojos más de lo normal a causa del dolor, toqué mi sien y seguí mi camino.

Apagué el fuego y felizmente solo se habían quemado algunos de los fideos.

Serví la comida pero solamente en un plato, pues no sentía mi estómago vacío.

-¿Puedo irme arriba? -le pregunté a mi padre cuando ya se encontraba sentado en la mesa enrollando el tenedor en la pasta.

-Sí, no hay problema.

-Gracias -le dije.

Subí sin hacer ruido alguno pues no llevaba zapatos, andaba descalza. Cerré la puerta con pestillo.

Caminé hasta mi ventana con una leve sonrisa esperando la llegada de mi amado, por así decirlo. Me volteé luego de solo un minuto y concluí en que no vendría. Al subir la mirada luego de un feo pensamiento, lo vi frente a mí con sus hermosos ojos color oro a causa de su especie. Su cabello rizado se adentró en mis pensamientos, nada más que eso. Llevaba una camisa de mangas que le llegaban hasta el codo y un pantalón jean. Le sonreí y el a mí también, pero más sencillo. Me acerqué a besarlo, tomándolo de la nuca con la palma izquierda, y él no me paró ni me tomó del brazo tratando de hacerlo. Más bien, me tomó de la cintura con un brazo y no tuve idea de en donde habría puesto el otro. Caminé en puntitas pues él era más alto que yo. Mientras el retrocedía, yo obtenía más ganas de compartir con él esa noche. Llegó un momento en que se sentó y tuve que sentarme sobre sus piernas, estando los dos completamente pegados. Puso, ésta vez, ambas manos sobre mi cadera y sentí una corriente recorrer todo mi cuerpo, se sentía tan bien. Luego llevé mis manos hacia su pecho y me apoyé en su cuerpo haciendo que este bajara hasta tocar totalmente la cama.

Él apretó mi cintura acariciando lentamente mi espalda. Parecía haber cambiado totalmente de ideas, o tal vez no había resistido la sensación de acostarse con una mujer.

Mordí levemente su labio inferior y sentí como sonreía besándome a la vez.

Lentamente fui abriendo uno por uno sus botones para luego poder retirar su camisa. Su perfecto pecho estaba bien contorneado. Era musculoso y su cuerpo era escultural, eso no ayudaba a que yo parase. Acaricié sus mejillas con mis pulgares y también su cabello. Luego se paró rápidamente y sin dejarme ni mover un dedo me puso contra la pared. Subió la camiseta que traía puesta yo e inmediatamente comenzamos a movernos otra vez. Tomé su cinturón entre mis manos y lo saqué de en medio. Luego comencé a bajar el cierre de su pantalón y también lo desabotoné, pero no tuve tiempo de terminar pues, de una forma fugaz, él ya estaba bajando mi jean.

La guerra de lenguas había sido desde un principio muy tierna y llena de amor... Eso era notorio y podría adivinarlo sin necesidad de sentirlo, sin sentir mis labios sobre los suyos, sin necesidad de tocarlo... Sin necesidad de nada.

Paré por solo un momento para tomar aire. No era cierto que uno no pueda respirar cuando estuviera besando a otra persona, pero a mí se me hacía algo difícil, pues el prácticamente me estaba absorbiendo. Pues, definitivamente él quería que esto sucediera, ya que comenzó a besarme el cuello y yo gemí intensamente, pero sin hacer mucho ruido. _____(tp) tenía oídos de murciélago.

En un punto en el que yo ya me sentía más animada que en el principio, ya que los dos estábamos solamente en ropa interior. Subió sus manos suavemente por mi espalda acariciándola tiernamente. Luego tocó mi sujetador, pero dudó y retiró sus manos.

Besé su oído y volví a besarlo teniendo mis manos en sus mejillas, y así de esta forma le comuniqué que yo quería que sucediera esto tanto como él.

Me respondió de una forma muy buena. Me sacó el brasier y yo solté su rostro para que pudiera quitarlo completamente. Los dos nos echamos lentamente sobre la cama y Nicholas acarició mis piernas lentamente para luego bajarme de poco a poco la única prenda que tenía puesta. Ahora solo faltaba él... Para mi suerte solo llevaba unos boxers, y sinceramente se le veían muy bien, tanto así que me dio nostalgia quitárselos.

Ya se encontraba sobre mí... Era difícil pensar que después de un largo día de misterios, ahora mismo esté a punto de hacer el amor con el ser que más amaba en el mundo... En el universo.

Él puso una mano en mí mejilla y me replicó:

-No... -su rostro se tornó preocupado y se levantó un poco. Respondí dándole un enorme beso que duró aproximadamente diez segundos, lo cual era mucho aunque no pareciera.

-¿No? -le pregunté lo más dulce que podía ser.

-No quiero que arruines tu vida -mi corazón sintió miles de agujones.

-¿Arruinar mi vida? ¿Cómo puedes decir eso? -respondí calmada.

-Si hubiéramos terminado esto, lo sabrías.

-¿Saber qué? -pregunté confusa. Lo amaba más que a nadie y no soportaba que me dijera esas palabras... Que más lo herían a él que a mí.

-Que... Bueno, no quiero que hagas esto tan  joven... Ni que te sientas obligada -solté una risa a lo que él me miró desconcertado pero lo sabía disimular, y más que nada parecía estar completamente despreocupado.

-¿Obligada? -volví a reír-. No me siento obligada -lo besé nuevamente y le hice saber con tan solo un ósculo que no debía preocuparse de nada.

Me tomó desprevenida al echarse nuevamente sobre mí y besarme. Sonreí y le correspondí... Se pegó mucho más. Ni un poco de aire pasaba por medio de nuestros cuerpos.

Todo estaba obscuro. Cerré los ojos y Nicholas besó mi cuello succionándolo de forma salvaje. Se alejó sentándose sobre la cama y entonces me di cuenta de lo que haría. Abrí mis piernas muy lentamente para que él no se diese cuenta y no creyera que estaba loca por hacer esto.

Sentí el comienzo de su erección rozar contra mi matriz. Fue entonces cuando sentí como su miembro entraba en mí... Lentamente, rozando con mi interior. Debido a que es mi primera vez sentí un dolor muy fuerte, pero lo único que pude hacer fue gemir en bajo volumen. Para mi suerte lo que predominó en su entraba fue el placer, tanto deleite que tuve que arañar la frazada ya mal tendida sobre mi cama. Nicholas continuaba con su entrada y mis gemidos no paraban, pero claro, él no se quedaba atrás, gemía junto a mí. Salió de forma más rápida de la que entraba y la satisfacción fue totalmente genial. Sentí como su miembro sobaba el interior de mi matriz y aquello me llenaba de mucha excitación.

-¡_____(tn)! -gritó Frank (tu padre) desde la planta baja.

Nicholas y yo nos quedamos quietos esperando a que el hombre subiera y tocara la puerta, para eso ya me encontraba nerviosa, muy nerviosa. Sin embargo Nicholas no lo parecía, aunque yo sabía que sí pues siempre escondía sus sentimientos.

-¡Voy de visita a la casa de Roger!... ¡Vendré tarde así que no me esperes!

-... Mucho mejor -dice él, noté como sonrió Nick y yo reí.

Se oyó desde abajo el sonido de un estruendo, la puerta cerrarse. Sonreí y le dije a Nicholas:

-No conocía esa parte de ti, Nicholas -río.

-¿Parte?

-Depravado -digo con una sonrisa maliciosa, pero él no podía verme, supongo yo.

Rió y se acercó para besarme, debido a esto tuvo que entrar más en mí, lo que hizo y cuando ya me estaba besando gemí sobre sus labios. Salió solo un poco y esta vez fue él quien gimió sobre los míos, y por consecuente, yo también. Se alejó mucho más haciendo que su miembro saliera casi completamente y el gemido que solté en este momento fue mucho más fuerte.

-¡Ah! ¡Nicholas! -grité demasiado excitada y desesperada encorvando mi espalda y tomando con cada mano sus brazos y apretándolos con los dedos.

Y otra vez entró haciendo que pusiera mis ojos en blanco.

-¡Mmmf! -gimió fuertemente. Salió rápidamente y puso las dos manos bajo mi espalda para atraerme más a él, pero debido a su potente fuerza, me hizo daño.

-¡Ah! -traté de alejarme poniendo las manos en su pecho.

-¡Perdóname, perdóname! -se alejó pero sin salir de mí.

-No... No te preocupes -tomé sus mejillas para así calmarlo y expresarle que todo estaba bien. Lo acerqué lentamente y lo besé. Me correspondió luego de unos segundos y apoyó sus manos en la almohada, a cada lado de mi cabeza.

-... Te amo... -dijo dulcemente... Lo cual me dejó completamente helada. Ni una vez, en mucho tiempo, me había dicho aquellas dos palabras que significaban tanto para una persona. Y Nicholas supo elegir el momento preciso. Entró nuevamente y gemimos los dos de forma placentera.

Posó sus manos en mi cintura y me atrajo más hacia él pero esta vez teniendo muchísimo más cuidado. Salió y entró, otra vez, con más fuerza haciendo que este roce me produjera el regocijo más agradable que alguna vez pudiera sentir, es decir, nunca en mi vida sentí algo ni siquiera parecido a lo que estoy sintiendo ahora.

-¡Mmm! ¡Aahh! -llevé mi cabeza hacia atrás con la boca abierta debido al placentero momento.

-¡Mmm! ¡Mmm! -Nicholas gemía junto a mí mientras que me jalaba más de la cintura como queriendo acercarme mucho más a él, pero era imposible, lo cual me desesperaba porque yo quería estar completamente pegada a su cuerpo, ser uno solo. Tenerlo completamente dentro de mí.

Salió nuevamente y enredé mis piernas en su cintura avecinándolo más a mi parte íntima, de esta manera hice que entrara en mí de forma rápida y con fuerza, lo que hizo que soltásemos un grito al unísono y siguiéramos con lo nuestro.

Puso ambos codos a los costados de mi cabeza, por lo tanto nuestros labios estaban a centímetros o menos que eso. Salió y entró mientras que gemía sobre mis labios y lamía mi labio superior. Subí otra vez la cabeza y Nicholas beso mi cuello succionándolo nuevamente. Puse mis manos en sus hombros y apliqué fuerza tratando de bajar más su cuerpo y que entrara mucho más de lo que ya estaba, pero era imposible ya que hasta sentía sus muslos contras los míos.

Salió y entró. Gemimos fuertemente. Luego el cogió mi cintura y se fue hacia atrás quedando, así, echado y yo sentada sobre su cadera. Comenzó a acariciar suavemente mis piernas pero no demostrando ser un hombre loco por sexo, sino un muchacho que amaba a la chica con quien hacia el amor. Esto hizo que me estremeciera y me enterneciera, me eché sobre su pecho y, tomando su rostro, pegué mis labios contra los suyos y ambos introducimos la lengua en la boca del otro. Me senté nuevamente sobre él y comencé a hacer movimientos en círculos con la cadera. De pronto comencé a dar pequeños saltitos leves que no terminaban bruscamente, a lo que él no pudo resistirse a gemir complacido. Puse las manos a cada lado de su abdomen y empecé a ir hacia adelante y hacia atrás haciendo que nuestros vientres se masajearan entre sí.

-Aahh... -gimió apretándome más contra él.

-Mmm... -seguí con mis movimientos. Lo jalé de la nuca y lo llevé hacia adelante, yendo yo, hacia atrás. Nuevamente hice que se sentara sobre mí pues más me gustaba cuando él tenía el control.

Me besó poniendo una mano en mi mejilla y entrando nuevamente.

-¡Aaahh! -arqueé mi espalda haciendo que los pezones de mis senos rozaran contra su pecho lo que hizo que mi cuerpo absorbiera más excitación.

Luego de ese largo momento lleno de romanticismo, comenzó con los movimientos un poco más salvajes y fuertes. Tomó otra vez mi cadera y salió y entró, salió y entró rápidamente ofreciéndome el momento más delicioso.

-¡Mmm! ¡Fff! ¡Más rápido! -no pude evitar decir. Era lo que quería, que llegara a penetrarme hasta cien veces por minuto -¡Más rápido! -grité casi como una orden.

Me obedeció y comenzó a salir y entrar más ágilmente de lo que yo pudiera imaginar... O de lo que ambos pudiéramos imaginar.

-¡Aahh! -gimió llevando su cabeza hacia atrás.

-¡Mááás! -grité completamente fuera de control... Pero él me obedeció.

Fue mucho más rápido, creo que sí llegaría a entrar cien veces en mí en poco tiempo... ¡Ahora yo quería que lo hiciera mil veces!

-¡Nicholas! -grité su nombre descontrolada debido al exquisito sabor, por así decirlo, que se acumulaba dentro de mí... Entonces, me di cuenta de que todo el tiempo que estuvimos haciendo esto no fue desperdiciado, ya que una fuerte corriente recorrió mi cuerpo proporcionándome un sentimiento inigualable... Un orgasmo, el clímax, como quieran llamarlo, pero lo mejor de todo fue que lo hice con Nicholas.

Al parecer este sintió la misma corriente que yo, pues dejó de realizar sus ágiles movimientos. Pero, ojo, no salió de mí. Se echó, aunque no completamente, sobre mi pecho y lo besó. Luego se acercó a mis labios y fui yo quien lo besó apasionadamente declarándole en él todo mi amor. Nicholas sonrió mientras yo lo seguía besando y, por última vez, salió... Y entró levemente, aunque, que su movimiento fuera despacio no quitaba lo excitante, por lo tanto gemí:

-Mmm... Te amo... -llevé mi mano hacia sus hermosos y castaños rizos acariciándolo y enredándolos con mis dedos.

 

 

Gracias por leer!, cuidense mucho!... ¡LAS QUIERO MUCHO!

Capítulo N° 22

Los pies me temblaban, siempre tenía que haber alguna concecuencia por andar con Nicholas. Me encanta todo de él, su forma de caminar, su mirada, su rigidez... Por mucho tiempo he estado junto a él, y ahora sé y estoy completamente segura de qué  haría cualquier cosa por él.

Su cabello me vuelve loca y sus labios son una droga para mí. Tenía muchísimas ganas de besarlo y no soltarlo nunca. Pero era hora de clases, y eso me molestaba en ese momento.

El primer paso dentro del aula de historia. Caminé hasta una de las últimas carpetas, donde casi nadie podía vernos.

--¿Qué dicen los demás? --dije, viendo hacia mis demás compañeros, con la esperanza de alguna respuesta a mi tonta pregunta.

--¿Qué? --sencillamente, no era lo que esperaba.

--¿Qué piensan? Quiero saberlo --lo ví a los ojos.

Nicholas tardó un momento en contestar.

--Eres una cotilla, _____(tn) _____(ta).

--¡Te lo juro! Solo... solo quiero saberlo.

--Mi don no se lo concedo a cotillas como tú, _____(tn) _____(ta).

Volteé la cabeza y entrecerré los ojos levemente.

Al tiempo, volteó a mirar la pizarra con una leve sonrisita, lo imité y volteé yo también.

 

 

 

La clase de arte fué especial en un sentido, mirar a Nicholas durante esas dos horas fueron realmente interesantes, sus ojos dorados, su piel blanca, su palidez...

Lo amaba con todo el corazón, y ahora no me había dado cuenta, ya era mucho tiempo. La noche anterior cuando estubimos en mi cuarto fué extraordinaria, me encantó sentir su piel tan cerca de la mía, besar sus labios, se me crispaba la piel de solo mirarlo.

 

 

 

En la pizarra habían unos dibujos que el profesor había hecho. Yo, en mi opinión, no era muy buena dibujando, y algunas veces Nicholas se reía de mis diseños, lo apoyo. En cambio, él era un haz del arte, su dibujo contenía unos trazos maravillosos, y alguna vez había pensado que podía dibujar un cuadro para mí habitación.

 

 

 

Los descansos pasaron volando, las clases estuvieron como siempre, y me tranquilizé al escuchar la campanada de la salida. Guardé todas las cosas en la mochila y la puse en mi hombro. Fuera ya del aula, caminé hasta el locker, lo encontré y puse los dedos sobre la tapita que sobresalía, Nicholas me estaba siguiendo.

--¿Crees que el chico nuevo cause problemas? --ni siquiera sabía por qué había dicho eso.

--Talvés, pero con tal de que no se meta contigo --aspiró fuertemente.

--Haha --mi risa fué lo último que se escuchó durante la caminata hasta mi auto.

--¿Que harás esta tarde? --su pregunta me sorprendió.

--¿Por qué preguntas? --dije, alzando las cejas.

--Mmm... pensaba en... ¿salir al cine? Cómo una pareja normal --Hizo una cara graciosa frunciendo las cejas.

Reí.

--No es necesario que lo hagas -- rodando los ojos.

--¿Segura?

--Completamente segura.

--Vale, entonces, nos vemos --sonrió doblando un poco las comisuras de sus labios.

--Dale, adiós.

Me senté correctamente y él cerró la puerta, prendí el viejo auto y di media vuelta hacia atrás, hize retroceder al auto y me dirigí a casa manejando ni muy lento ni muy rapidamente.

El camino era brillante, todo era hermoso, me encantaba vivir en este lugar, era preciso para alguién como yo. El sonido de los pajaritos cantando me relajaba, había tanto silencio que hasta podía escuchar el sonido que hacia el viento.

Estacioné el auto frente a la cochera de casa. salí de él y cogí mi mochila, cerré la puerta y me dirigí hacia dentro de mi hogar.

--Hola, _____(tn).

--Ah... hola, papá.

--¿Cómo estuvieron tus clases?

--Bien, supongo.

--Ah, y llegó una carta de tu madre.

--¿Qué?

--Quiero decir -dijo, muy nervioso--. Una carta de la amiga de tu madre, es que eran muy unidas.

--Claro, gracias.

--Ten -me cedió el sobre, lo tomé y llegué hasta mi habitación subiendo las escaleras. 

Tomé un poco de aire y dediqué una mirada al cuarto... Estaba hecho un desastre, no me daba mucho tiempo como para ordenarlo pero lo haré cuando me alcance. Habían unas blusas sobre la cama, otra estaba colgada de la silla, sobre la casaca. Había una chalina en el suelo y también un par de medias sobre el closet... Cuando ví todo eso solo pude pensar: <<"¡Ugh!">>.

Tomé el sobre con ambas manos y me senté sobre la cama, lo abrí lentamente pensando en que podía contener... ¿Porqué mi papá se equivocó diciendo: "Tu madre", y porqué se había puesto muy nervioso? ¿Sería talvés que en realidad mi madre no habría muerto? No podía ser posible, no creería que mi padre me hiciera tanto daño, es el único familiar que tengo por ahora, o al menos, el único padre... Sería algo ilógico a menos que tuviera algo que ocultar... Pero no quiero pensar más en eso por ahora, mejor lo haría en otro momento de mi vida, en uno donde no me sentiría tan complicada.

Ya tenía la hoja en mis manos pero no era suficientemente fuerte como para desdoblarla... Aún así lo hice, y comencé a leer...

>>Querida _____(tn):

¿Cómo estas, querida? Hace mucho que no nos veíamos, te visité cuando tenías cuatro años, esa fué la primera vez, y te veías hermosa. Ahora debes estar muy grande... No te he podido ver pues viajé hacia Nueva York, luego tu madre y tú viajaron hasta aquí y desde entonces tratamos de contactarnos, pero desde que ella falleció... No me he acercado más a tu familia. Fué un poco duro para mí pues tu padre y yo nos llevamos muy bien y tu abuelo es un hombre espectacular, además de eso, tú estas de por medio y te quiero ver, pero es algo difícil de explicar, debes entender... Puede ser que tú no recuerdes ni como es mi aspecto, pero te aseguro que pronto lo harás, será muy divertido e iremos a todas partes, al centro comercial, al cinema... A donde se te antoje... Pero antes debemos tener una charla, tú me conoceras mejor y yo más de lo que ya lo hago. Te juro que te conosco como si fueras mi hija... Cuando eras pequeña, te alegrabas al yo llegar a casa... Y esos días llegaran pronto, tú solo preparate. Me despido, querida. Cuidate mucho. Adiós.

>>Me estaba complicando más, pero con solo leer esas palabras me hacía recordar un poco. Y eran las cuatro, veinticiete de la tarde cuando vi al reloj y tenía que prepararle la comida a mi padre.

Bajé hasta la cocina rozando con dos dedos, la baranda. Llegué y saqué una olla que estaba colgada en la pared. Saqué nos cuantos fideos de un táper poniéndolos en aquella olla, saqué otra más y me puse a cortar una cebolla, la doré en la olla más pequeña y corté un tomate... Al final, me quedó un delicioso tallarín en salsa roja.

--¡Papá! --lo llamé.

--¿Qué sucede? --me contestó, desde el living

--La comida está lista --no necesité usar una voz más fuerte pues sabia que me estaba prestando atención.

--¡Ya voy!

Llegó luego de unos minutos y se sentó en la mesa, serví dos platos de comida y le alcancé uno... El silencio fuéalgo molesto, y aunque me gustara admitir que quería conversar de cualquier cosa, sabría que no tendría tema importante. _____(tp) terminó rapidamente y me dijo:

--Hija, voy a ver el partido.

--Claro, papá.

Se fué de la cocina... Y me gustó quedarme sola, con el silencio pero que no era igual al anterior, este era para mí y era privado.

Había tratado de pensar un poco en aquella carta que leí en mi habitación... Pero no le encontraba algún resultado. Era muy difícil pues definitivamente no recordaba a esa señora que se hacía llamar "amiga de mi madre".

¿Qué había pasado con la carrera de Nicholas? Me pregunté, ya no oía sobre conciertos ni entrevistas, ni siquiera había visto fotos de él en las revistas de los estantes de las tiendas...

Decidí encender la radio, me paré y así lo hice... Y comencé a escuchar una canción suya, era verdaderamente hermosa. ¿Acaso había dejado su carrera por un rato? No lo podía creer posible, y no es por no aceptarlo, sino porque no lo había hecho... Aunque talvés podía ser por estas cosas de ser Vampiro...

...

¡Hola, chicas! Bueno siento haber demorado mucho, lo que pasaba es que no me daba la inspiración suficiente :S, bueno el capítulo no estubo tan largo, pero les prometo que el que sigue sí... Hehe, bueno me tengo que ir chicas... a propósito, la canción que se supone que escuchabas en la radio... Era esta, que realmente es hermosa:

 

Stay

 

 

Capítulo Nº 21

La luz del sol era muy ténue en esa época del año, el invierno, una estación que tanto adoraba. Entró por la ventana y chocó contra mis párpados, haciendo que estos se abrieran lentamente... No lo ví, recordé los besos que la noche anterior me había regalado, besos fríos -frios como la nieve- pero tan necesitados por mí. Llegué a pensar, o a concluir, que no podría vivir sin él, y que seria de mi amado, cuando yo muriera. La única razón por la que quería convertirme en inmortal era para pasar el resto de mi larga vida junto a él, sin importar lo que dijera y aunque no estuviera de acuerdo conmigo.

Tomé las primeras ropas que ví, no me importaba qué llevara puesto, estaba ansiosa por verlo una vez más. Alisté las cosas dentro de la mochila y bajé saltando las escaleras, a la cocina. _____(tp) estaba sentado ahí, leyendo un periódico, algo usual. Entré dando pasos saltones por la alegría que se acumulaba dentro de mí, colgué la mochila en mi silla y le sonreí a mi padre.

--Buenos días, papá.

--Hola, _____(ts), ¿porque tanta alegría?, normalmente no deberías estarlo cuando vas al instituto.


[¡Hola!, ^^ bueno, les voy a decir algo, cuando ponga "_____(ts)",

es el sobrenombre, obviamente, como en Crepúsculo y Luna

Nueva, a Isabella le dicen Bella]


--Eh... si, a mi me gustan mucho las clases, no soy como las demás chicas.

--Eso si lo noto... --dijo, en vos vaja, y volvió la mirada al periódico.

Puse los ojos en blanco y me volví al fregadero, al lado estaban los platos, cogí una taza, la dejé en la mesa y luego fuí al frigorífico y de ahí saqué la leche, del estante cogí la lata de café y el azúcar, luego caminé delicadamente hacia la mesa, en un instante, casi se me cayeron las cosas de las manos pero en un intento rápido, logré salvar la leche. Me senté y puse la mano en el aza de la taza.

--¿Creí que habías dicho que tienes algún exámen?

--No, lo tendré la próxima semana --tomé un sorbo.

--Bueno, ¿alguna novedad en el instituto? ¿con tus amigos?

Escuché la pregunta y recordé que no había hablado con los chicos tanto como lo hacía antes de conocer a Nicholas, aunque, no los recordaba tanto, no sabía que había sido de ellos las últimas horas, días... meses. Me había vuelto tan pegada a Nicholas, a sus hermanos, y a su queridísima amiga, Maya, que había olvidado a los cinco chicos que me habían recibido con los brazos abiertos la primera vez que llegué... Pero, a Nicholas no podía compararlo con nada, no le hacía justicia, un ser tan hermoso y perfecto merecía algo más.

--Si, todo va muy bien --mentí, aunque necesitaba algo más, por suerte, mi padre creía todas las cosas que yo le decía. Tomé otro sorbo al café con leche.

_____(tp) volteó la mirada, le seguí con los ojos y ví que estaba mirando la hora en el reloj. Era algo temprano, pero aprovechaba el tiempo sobrante para encontrarme con mi novio.

Mi café con leche llenaba la mitad de la taza, tenía tomada la aza de la taza, mi mano temblaba no supe si era por el frío que sentía o por el nerviosismo.

--Tengo que irme --dije, tomando la taza.

--No recuerdo que el instituto comenzara tan temprano.

Actué rápido y contesté algo que no era para nada verdad.

--Me gusta ser una de las primeras en llegar a clase.

Frunció el seño, no muy convencido en lo que acababa de decirle, aunque, sinceramente, ni yo me creía a mi misma.

--Bueno... buena suerte.

--Gracias, adiós --tomé la mochila que colgaba de la silla y marché hasta la sala para salir de casa.

--Adiós --fué lo último que escuché de él, en un tono bajo a causa la distancia que ya llebabamos.

El clima era el que tanto me gustaba, un frío intenso y acogedor a pesar de la temperatura. Caminé hasta mi auto y abrí la puerta, lanzé la mochila hasta el otro asiento, entré y cerré la puerta. Encendí el auto y jalé la palanca, comenzó a andar... El camino entero, no pude evitar pensar en Nicholas, su cuerpo tan duro como el mármol, frió como la nieve, sus carnosos labios que me invitaban a besarlo, sus ojos color oro, que brillaban tan hermosos, su cabello rizado castaño...



Llegué, salí del auto y cogí el cargamento, me coloqué los audífonos y abrí mi libro. No lograba concentrarme al máximo. Nicholas llegará, me dije a mi misma, Nicholas va a llegar.

Mis antiguos amigos se encontraban en el auto de Jasper, conversando, yo los miraba por el rabillo del ojo. ¿Que habría sido de ellos todo este tiempo? la pregunta me invadió la mente, me sentía culpable por no haber compartido unos minutos junto a ellos, pero no me necesitaban, posiblemente ya me habian olvidado.

La camioneta de Nicholas y sus hermanos se aparcó. Por la puerta del piloto salió Kevin, por la del copiloto, salió Joseph, y por las demás, salieron Nicholas y Maya, mi queridísima amiga. A su paso, se veían extraordinariamente bien. A paso lento y calmado. El cabello de Joseph se movía al compáz del viento, los ojos de Kevin brillaban tan intensamente, Maya se veía tan hermosa como siempre, y Nicholas, su figura, sus manos, su cabello, su boca, todo era perfecto en él, yo me sentía un bicho raro en comparación con ellos, nisiquiera entendía porque Erick me había hecho mucho caso.

--Hola --mencionó, con los ojos entreabiertos, y con su voz aterciopelada y ronca.

--Hola --contesté, con la cabeza agachada, mirando su pecho.

--...¿Que has hecho? --entendí que no sabía que decir.

Miré hacia los demás estudiantes del instituto, todos nos veían.

--Todos nos estan mirando --dije, algo avergonzada.

--Siempre es así --me susurró, poniendo su mano derecha en la parte trasera de mi cabeza y haciendo que me acercara más a su pecho frío. Lentamente subí las manos hasta que llegaran a su espalda y me apreté más a él, quería sentirlo cerca de mí, ¿él se sentiría como yo, necesitandome cerca? tal vez si, pero con más fuerza, ya que mi sangre era una droga para él, como me lo dijo.

Estar junto a él era como estar con el chico más popular de una escuela, las miradas sobre ti y escuchando cotilleos acerca de nuestra relación, pero no me importaba en lo absoluto, quería tenerlo cerca y sentir su aroma tan fresco y natural, enredar mis dedos en su cabello rizado y hermoso, mirar sus ojos dorados sin sentir la tonta vergüenza que repentinamente me daba al tenerlo junto a mi, tan cerca, pero quería que se quedara así.

Tomó mi mano, sentí su piel tan dura como una roca, y fría como la lluvia de invierno. Caminamos hacia la puerta de entrada del instituto, volteé un segundo, y miré a Héster, no podía creer qué la primera persona qué había conocido aqui y la primera con la que entablé una conversación cómoda, ahora no me quería tener ni un metro cerca. Me importó mucho durante esos tiempos, ahora también, incluso más qué antes, quería que volviera a ser mi amiga, pero no sabia si lo conseguiría diciendo: "¡Hola Héster! ¿que tal si ésta noche vamos al cine?". Era lo que tenía en mente, pero con un diálogo más cuidadoso, no me daría un si por respuesta después de lo que le hice, o debo decir... después de lo que les hize.

...

¡Hola! bueno, primero que nada, muchísimas gracias por sus comentarios ^^, aunque, yo dije que subiría este capítulo si tuviera mínimo 8 comentarios, de forma sarcástica ¬¬, pero bueno u.u, haha, ¡mentira! no de forma sarcástica, pero ahora si me parece que es así xD, haha, chicas, sé que el capítulo estubo corto, pero es lo que se merecian unos 8 comentarios, comparado con el número de comentarios que tenían antes ¬¬', haha, bueno chicas, me voy, adiós, ¡cuidense muchoo!... ¡LAS KIERO!

 

  • ¡Peace, Love, Rock and Jonas!

 

Capítulo Nº 20

Daban las seis de la tarde cuando salimos de la casa. Nick entró por la puerta del copiloto y yo me senté en mi respectivo asiento. El camino para llegar es algo largo, pero mis pensamientos lo hicieron corto.

Realmente quería pasar el resto de mi vida junto a Nick, pero algo lo impedía, yo era mortal. El nacimiento, crecimiento... y la muerte. La cosa mas importante para mi en estos momentos y de gran valor significativo.

Ví hacia la carretera y con lo oscuro que estaba el camino, solo pude llegar a ver las luces del auto y lo que éstas alumbraban.

En un segundo, ya estabamos frente a la casa de Nick, él bajó del auto y cerró la puerta, caminó frente al auto y abrió la mía. Salí de inmediato, quería que esto acabara ya.

-Me hubiera hecho la muerta -entrecerrando los ojos.

Nick: pues, entonces, hubiera aprovechado para tomar tu irresistible sangre (mirandome y sonriendome).

Aún con los ojos entrecerrados -¿Que te pasa, ah?

Nick: (rió)

Corrí hasta la puerta y toqué tres veces rapidamente.

Denisse: (abriendo) ¡hola, _____(tn)!

-Hola, señora Denisse.

***: ¿_____(tn)?... ¡_____(tn)!

Corrí la vista y Joe vino corriendo hacia donde estaba, me rodeó con los brazos, el pecho y la espalda, y me elevó.

-¡Me caigo! -por desesperación, puse los brazos alrededor del cuello de Joe, practicamente abrazandolo.

Joe: (me bajó) feliz cumpleaños.

-Gracias -dije, asintiendo y frunciendo los labios.

***: ¡feliz cumpleaños, _____(tn)!

Lo ví.

-Gracias, Kevin.

Kevin: (me abrazó)

Paúl: (se acercó) feliz cumpleaños, _____(tn)

-Gracias, Paúl -por tantas veces de repetir esa palabra, creo que sería la única que diría el resto de mi vida.

Joe: te compramos regalos (sonriendo)

Reí -Gracias, Joe -lo abrazé.

Todos nos acercamos al living, donde estaba la mesa del comedor. Había una tarta y algunos paquetes que parecían ser mis regalos.

Joe: abre el mío (mostrandome una cajita)

-Okey -sonreí.

Jalé la cinta blanca de la pequeña cajita, tomé la tapa y la saqué. Habí un pequeño brazalete de plata con varios diges, estaba alrededor de una pequeña almohadita.

-Que lindo está. Gracias, Joe -le sonreí.

Joe: de nada (sonriendo). Lo ví en un estante y pensé que eso era lo que le gustaban a las chicas... mortales.

-Haha, okey, gracias.

Keinv: (se acercó y me mostró otra cajita) este es mío.

-Gracias, Kevin -tomé la cajita, jalé la cinta y quité de encima, la tapa. Para mi sorpresa, era un collar de plata que convinaba perfectamente con el brazalete que me había regalado Joe. -Joe te dijo cual era su regalo, ¿cierto?

Kevin: (ríe) si.

Denisse: este es de Paúl y mío, querida. Esperamos que te guste (ofreciendome una cajita).

-Apuesto a que si -sonriendo.

Abrí otra caja más, ví unos pendientes hermosos, con unas pequeñas gemas transparentes.

-Ésta noche me estoy llenando de joyas -dije graciosamente.

La noche, fué una velada maravillosa. Aunque la única que comió tarta, fuí yo.

Joe&Kevin: ¡traga!, ¡traga!, ¡traga!

Dejé de comer y entrecerré los ojos, viendolos.

Denisse: si traga, se va a morir asficciada.

Joe&Kevin: (pusieron una cara de espanto) ¡no tragues!, ¡no tragues!, ¡no tragues!

-Gracias, Denisse -aún con los ojos entrecerrados.

Paúl: chicos, dejenla comer en paz.

-De hecho, Paúl -dejando el plato en la mesa- ya no tengo tanta hambre.

Joe: claro, ya te comiste tres platos (ríe).

Kevin: fué porque tu la obligaste.

Joe: (entrecerró los ojos).

-Gracias, Kevin -lo abrazé por la cintura.

Kevin: (me correspondió, rodeandome el cuello con su brazo).

Nick permanecía en un rincón, con la manos tomadas por detrás, quieto y serio.

-Creo que es hora de que me vaya.

Joe: ¿porque?

-Adiós -levantando mi mano.

Joe: bueno... adiós (se acercó y me abrazó).

Kevin: adiós, _____(tn) (me abrazó).

Denisse: hasta luego, querida (también me abrazó).

Paúl: adiós (recibí otro abrazo).

Nick: vámonos (abriendo la puerta).

-Adiós -hacia los demás.

Salimos de la casa y caminé a paso lento, al auto. Nick se acercó a la puerta del piloto y abrió la puerta. Entré y la cerró, hizo lo mismo y entró él.

-No quería decirlo, pero... fué una linda noche.

Nick: lo sé (conduciendo).

-¿Que te sucedió?, me refiero a... que no dijiste ni una sola palabra.

Nick: (no respondió).

-Ah, comprendo... tú eres "así" (haciendo comillas aéreas)

Nick: (seguí sin responder).

-¿Me vas a responder? -levantando los brazos, no tan exageradamente.

No recibí respuesta.

-Bien -Subí mis piernas al asiento, las rodeé con mis brazos y posé mi mentón [barbilla] en mis rodillas, descansando la cabeza.

En unos instantes, llegamos. Nick salió del auto y caminó por frente de él, luego abrió mi puerta. Salí sin decir una sola palabra y caminé a la puerta de mi casa. Tomé mis llaves y las introducí. Abrí la puerta y pasé al living, _____(tp) no estaba, así que subí a mi habitación. Me senté en la cama con la piernas algo abiertas y me solté sobre ella con los brazos a los extremos. Miré el techo por un momento... volteé la cabeza haciendo que mi mejilla toque la sábana. Lo ví parado en el marco de la puerta y pregunté...

-¿Que te sucedió?, ¿estas molesto?

Él no contestó y caminó hacia mí a paso demasiado lento. Me levanté y me arrodillé en un lado, sobre la cama. Cuando al fin llegó, se arrodilló sobre la cama, al igual que yo, y quedó a unos centímetros de mí. Su carnosos y rojos labios contestaron, mientras yo los miraba...

Nick: he pensado... en que sucederá con nosotros.

-A tí nada... a mí si.

Nick: (posó su mano en mi mejilla delicadamente, acariciandola) ¿porque dices eso?

-Soy mortal... ¿lo olvidas? - nuestras narices se tocaban tiernamente.

Nick: ¿y que?... te amo, como eres.

-Yo también te amo, pero, quiero vivir para siempre, junto a ti.

Nick: yo también, pero no hay otra forma.

-Si la hay, ¿o acaso lo olvidas?

Nick: no lo haré (apretó sus labios contra los míos, con rostro que aparentaba algo de dolor).

-Nick, te amo... ¿porque no me permites estar contigo? (a punto de llorar)

No respondió, solamente, junto sus labios contra los míos cada vez más, lo cual, parecía ser forzado. Con mis dos manos, tomé su nuca, acercandolo a mí. Yo tenía que mirar hacia arriba, puesto que él era más alto que yo. Llevó sus manos a mis mejillas y me apretó amorosamente. Trataba de besarlo un poco más normal de lo que ya lo haciamos. Pero él, al parecer, quería besarme, y a la vez no, por eso parecía ser obligado al hacerlo. Me llevaba hacia atrás [abajo], quité una mano de su cuello y la puse en la cama, para así, evitar caer. Lentamente, mi espalda tocó completamente, la sábana. Él estaba encima de mí, sin lastimarme. Giró un poco e hizo que yo quedara encima de él. Poco a poco, me alejó de él, aún tenía sus manos en mis mejillas. Me vió a los ojos, me hechó lentamente sobre la cama y me abrazó.


...


¡Hola chicas!, siento no haber subido caap ^^, lo que pasaba era que solo tuve 6 comentarios ¬¬'', bueno ahora si, quiero 12 comentarios como antes, o no subo caap nunca más en mi vida, LO PROMETO. Está bien... mínimo 8 comentarios. Bueno, adiós :(, cuidense... ¡LAS KIERO!


  • Peace, Love, Rock and Jonas!!

Capítulo Nº 19

Llegamos a casa y nos sentamos en el sillón, prendí la televisión [tv], puse el canal de deportes, a pesar de que no le prestaba la más mínima atención...

-¿Porque... tus padres consideran mi cumpleaños, una fecha tan importante?

Nick: exactamente por eso, porque es el cumpleaños de una persona importante para ellos, no una cualquiera.

-Si pero, ¿no se supone que debería ser más importante para mí que para ellos?

Nick: eso ya es cosa tuya.

-Bueno -mi mirada estaba baja, y obviamente parecía pensativa-.

Nick: hay que ver una vez más como los Capuleto y los Montesco tratan de eliminarse (sonrió).

-Ok -devolviéndole la sonrisa-

Durante la película, parecía ser que a Nick no le agradaba la idea de que dos familias declaren guerra, los hijos se enamoren y mueran, reía mucho debido a sus gestos, y al escucharme, el reía conmigo.

Una de las cosas que desearía en la vida, sería: No separarme nunca de él. Hasta podría decir que es el más grande que tengo. Lo dedusco facilmente ya que, pese a todos los años que tengo, nunca he obtado por tener una relación estable con alguién. Y para mi suerte, me tocó alguién como él, realmente me siento muy afortunada y espero que nunca se separe de mí. Sé que me dice nunca lo hará... pero las mentiras existen.

Todo terminó y puse la televisión, modo tv. La apagué, y luego lo miré.

Nick: tu eres mi Julieta, aunque... más bonita y moderna.

Solté una carcajada.

-Tú eres mi Romeo... más bonito y moderno.

Nick: ¿olvidas que tengo casi 160 años? (acercandose a mí y abrazandome)

Reí una vez más

-Claro.

Nick: vámonos.

-Mmm... esperaba a que lo olvidaras.

Nick: (entrecerró los ojos [hacer esto: ¬¬] xD) vámonos.

Reí un poco más bajo.

-Bien -dije, como apegandome a las concecuencias.

Nick: (me abrazó) no te comportes asi (riendo).

- ¿Asi, como?

Nick: como niña pequeña (siguió riendo).

-¡Oye! -le golpeé suavemente el hombro.

Nick: vámonos ya.

-No me digas a mí, tu nos atrasas.

Nick: bien, voy arreglarlo. Manejaré a cien por hora.

-Eso si quieres matarme -riendo-.

Nick: no, nisiquiera necesitamos una hora para llegar (riendo y abrazandome por la espalda).

Estaba tomando mi abrigo del perchero, y _____(tp) entró por la puerta.

Nick: buenas noches, _____(tp).

TP: hola, Nick. ¿Van a salir?

-Si, Nick me quiere llevar a celebrar mi cumpleaños -dije, mirando a Nick fijamente, de una forma acusadora-.

Nick: si usted le deja ir.

TP: claro que si.

-¿Captaste mi mirada? -viendolo.

TP: de todas formas ivan a salir sin mi permiso, asi que, vayan (sonrió).

-¿De que lado estas?, se supone que debes decir que no, que tengo deberes por hacer.

Nick: (sonrió triunfante).

TP: _____(tn), tu no eres de esas chicas que salen, ésta es una oportunidad.

Entrecerré los ojos.

Nick: (ríe).

-Tú -apuntando a Nick-. Guarda silencio.

Nick: adiós, _____(tp).

TP: adiós.

...


¡Hola :)!, bueno, pues creo que el capítulo anterior no fué muy bueno, porque no comentaron muchas :(, aunque tal vez fué porque me demoré mucho en hacerlo xD. Espero al menos, no haber perdido a mis lectoras :(, bueno adiós chicas, cuidense :D... ¡LAS KIERO MUCHO!

  • Peace, Love, Rock and Jonas.

Capítulo Nº 18

1. Alice no es prima de Nick xD, solo es tu amiga.


Las clases terminaron y el aburrimiento también. Nick y yo salimos, y cada uno en silecio. Era una gran satisfacción saber que no tocarían el tema del cumpleaños otra vez, o aunque sea, por un par de horas.

Nick se acercó a la puerta dle copiloto de mi coche y abrió la puerta, querría tal vez, llevarme en mi propio auto para no poder escapar.

--Oh, ni lo sueñes --protesté.

--Vamos, entra.

--¿Nisiquiera puedo conducir en mi cumpleaños?

--Estoy actuando como tu querías, que nadie recordara tu cumpleaños --dijo, caminando por en frente del coche y abriendo la puerta del copiloto.

--Bueno, si no es mi cumpleaños, no tengo que ir a tu casa esta noche --reclamé.

Cerró la puerta--. ¡Feliz cumpleaños!

--Calla --contesté divertida.

Caminé por delante del automóvil y entré. Mientras que Nick también lo hacía, pero por el otro lado. Introduje las llaves y le dí la vuelta. El motor rugió como un animal salvaje. Jalé de la palanca y el coche comenzó a andar. La mitad del camino, ninguno de los dos mencionó una palabra. Hasta que Nick decidió romper el hielo, pero hubiera preferido que se hubiese quedado callado.

--_____(tn), necesito que ésta noche te comportes. Es muy especial para mis padres. Te han cogido una gran cariño.

--Pues, que tal si Héster se disfraza de mí, después de todo, ella es mucho más alegre en ésta época del año --volteé a mirarle, pues había hecho una broma y esperaba a que riera. Pero no gané nada con eso. Al parecer había arruinado más las cosas, porque tan solo me vió, con una mirada fulminante. Como un padre castigando a su hija con la única necesidad de una mirada, solo que ahora, se trataba de un vampiro, algo probablemente peor.

--No es necesario que te lo tomes tan a pecho --comenté, algo triste por su reacción.

--_____(tn) --volteó a verme, aunque yo no lo hacía, pues tenía fija la mirada en la carretera-- Lo siento.

--Yo soy la que lo siente --no habíamos llegado aún, pero bajé del auto. Cerré la puerta con enfado, y me recargué en ella con los brazos cruzados. Luego escuché el sonido de la puerta abrirse y cerrarse. A la vez, el coche temblaba, así que no había duda alguna.

Ví hacia el bosuqe, y los helechos se movían como si alguién anduviera por ahí. Traté de ver con más claridad pero el intento fué en vano, ya que la oscuridad no cooperaba mucho en esas circunstancias.

Los pensamientos fueron interrumpidos pues me fijé cuando Nick se recostó a mi lado. Con los brazos también cruzados. Su perfecto aroma me hacia suspirar y mil marposas volaban al interior de mi estómago, era la única persona --por decirlo así-- que me hacía sentir muchas cosas en muy poco tiempo, muchos sentimientos acumulados. Aunque a veces, podía llegar a ser un poco molesto.

--_____(tn), lo siento. No quise --hizo una pausa--. Hacerte sentir mal --no estoy completamente segura, pero creo que me miró.

--No... estaba muy molesta con esto de mi cumpleaños, a pesar de que yo debería ser la más contenta. Y me e desquitado contigo, siendo que no me molestaría por una cosa tan absurda. Lo siento yo. --volteé a verlo.

--Siempre te voy a perdonar --me miró-- pues... te necesito a mi lado.

Sonreí ampliamente y me acerqué un poco a él para poder percibir un poco más su olor. No era un aroma a perfume, pero era irresistible. Es que él ya lo tenía por naturaleza. Subí la mano hasta su hombro y recosté mi frente en ella. Volteó completamente, lo que hizo que mi mano perdiera posesión de su hombro y bajó la cabeza, sin siquiera yo mirarlo.Subí la cabeza y lo tuve a tres centímetros de distancia. Apretó sus labios contra los míos, los sentí fríos, como siempre. Subí las manos hasta su cuello, y con las palmas, lo acerqué. Comencé a mover los labios con algo más que solo entusiasmo. Se alejó de mí y se alzó un poco para deshacer mi abrazo.

--Portate bien, por favor --me susurró al oído, y volvió a apretar sus labios contra los míos, luego se alejó completamente.

Él ya había establecido los límites exactos de nuestro contacto físico, con el fin de mantenerme viva. Esa situación era difícil para mí, pues tenía a un vampiro como compañía y ni un beso había de por medio. Poniendo como excusa, lo irresistible que se volvía para mí.


...


¡Hola chicas!, ¿me extrañaron?, haha... lamento muco haberlas hecho esperar tanto :(, pero bueno aquí tienen su cap :D, y si hay doce o mas comentarios, les pondré el otro :D, hehe, bueno me voy... adiós, cuidense... ¡LAS KIERO!


  • Peace, Love, Rock and Jonas

 

Hola :)

Hola chicas!, bueno, pues he optado por no dejar la novela, pero es que cada vez que intento subir el capítulo 18, algo sale mal, les juro que en cuanto pueda subirles el cap, lo haré, pero porfavor no me dejen :(, bueno, adiós, cuidense... ¡LAS KIERO!

Capítulo N° 17

Primero que nada, quiero explicar varias cosas. Recién hoy, que era tu cumpleaños, acababas de cumplir 18. Segundo, no tenías una amiga llamada Alice. Tercero, Nick, de edad, no tenía cuatro décadas. Y cuarto, no había pasado un año, sino, el tiempo necesario para que llegue tu cumpleaños, en Septiembre.

 

*****

  

Mi abuelita se encontraba al frente mío. Ambas movimos los labios formando una sonrisa. Quería preguntarle demasiadas cosas. Levanté el brazo derecho y ella el izquierdo, al unísono. Traté de tomarla del hombro para darle un abrazo, pero cuando mis dedos llegaron a la mitad de los veinte centímetros de distancia que nos encontrabamos. Sentí algo duro, talvez una pared invisible, pero cuando pude darme cuenta. Ese era un espejo. Era yo la que me reflejaba en aquel vidrio. Era una anciana. Me ví aterrada y pensé. Eso algún día pasaría. Envejecería.

     El sueño se convirtió en una pesadilla en una forma rápida.

     Desperté con mucho pavor, estaba sudando. Me levanté de la cama y ví por la ventana, era ya de día y tenía que alistarme para llegar al instituto. Pensaba en muchas cosas durante demoraba en ponerme cada traje que necesitaría. Estaba realmente distraída que dejé pasar el desayuno y solamente me despedí de papá. Salí de casa y entré a mi vieja camioneta.

     Dentro de pocos minutos, había llegado al instituto. Los pocos kilómetros que separaban mi casa de aquí eran escasos. Salí del auto y cogí la mochila, poniendola en mi hombro para cargarla mejor. Lugo lo ví. Me esperaba frente a su camioneta, recostado en ella. Como siempre. Ambos nos vímos y sonreí. A su lado había una chica con la que me llevaba muy bien. Alice. Su prima. Que había llegado hace un mes de Nueva York aquí a Forks. Ambos se parecían poco, pero las escasas similitudes eran muy altas. El mismo color de piel, pálido. El mismo color de ojos café, que parecían matiz dorado a lo lejos debido a su brillantes. Puse cara de pocos amigos al verla ahí parada. Pues llevaba una caja plateada con un listón que era obviamente lo que pensaba. Cerré con fuerza la puerta de mi Chevrolet y me acerqué a ambos.

     Ella sabía perfectamente que no quería ningún regalo o celebración por mi cumpleaños. Se lo había repetido unas cien veces pero esa chica era muy terca. Caminé a paso lento, pues no quería encontrarme con su rostro, resplandecientemente hermoso, blanco y brillante, tan feliz como nunca lo había estado. Mi rostro, según yo lo controlaba. Mostraba algo de rabia.         

--¡ Feliz cumpleaños, ____! --corriendo hacia mi.

--¡Shhh! --la cayé, y volteé hacia ambos lados para cerciorarme de que nadie lo había oido. Lo último que quería era que celebraran algúna fiesta en mi honor.

     Ella me ignoró.

--¿Cuando quieres abrir tu regalo? ¿Te lo doi ahora o depués? --era demasiado estresante una vez que la conocí.

--No quiero regalos --protesté.

     Al fin ella pareció comprender el estado en el que me encontraba

--Claro..., talvéz después. ¿Te gustó el regalo de tu madre? ¿y la cámara de ____(tp)?

     Suspiré perdiendo la paciencia, y algo divertida. Ella sabía ya cuales eran los regalos de mis padres. Nick no era el único de la familia con extraños poderes. Tal vez ella habría <<visto>> lo que mis padres planeaban regalarme.

--Si, son estupendos --mientras caminabamos hacia donde estaba Nick.

--Cumplir un año cada día es maravilloso. Así que hay que documentarlo bien.

--¿Cuantas veces te has hecho mayor?

--Eso es distinto.

     Llegamos hacia donde estaba Nick. Me cedió su mano y la tomé. Su piel dura, suave y fría, como siempre. Me apretó dulcemente la mano. Ví su rostro hermoso, y mi mirada no evitó ver sus ojos color café. Aliviandome un poco de mi pesadumbre.

--Así, como y tal cual me lo dijiste. No puedo felicitarte por tu cumpleaños. ¿Correcto?

--Si, correcto.

--Solo me estaba asegurando --Nadie podría lograr imitar su simple personalidad. Se pasó la mano por su despeinado cabello color castaño--.Podrías haber cambiado de idea. La mayoría de la gente disfruta de su cumpleaños.

     Alice comenzó a reír, algo que se hoyó como el repique del viento.

--Claro que disfruta de su cumpleaños. Solo lo oculta. Es una chica dura. ¿Que de malo podría pasar? --Su pregunta irónica me desconcertó, pero no era su culpa. Mi respuesta no era del todo obvia.

--Hacerme mayor --Nick estaba a mi lado, tomando mi mano. Su sonrisa se tensó hasta que se convirtió en una línea recta.

--Tener un año más no es ser muy mayor.

--Es hacerme mayor que Nick.

     Nick suspiró.

--En relidad --dijo ella, sin perder su tono desenfadado--. El te gana por mucho --con rostro divertido.

     Se suponía que... si tenía mi futuro asegurado. Pasar el resto de mi vida con Nick, Alice y el resto de los Jonas (mejor si no era como una anciana arrugada). Pero Nick había decidido ignorar cualquier clase de futuro para mí que incluyera mi transformación. Ese era el obtáculo en mis planes.

     Realmente no lo comprendía. ¿Que tenía de bueno la mortalidad? ¿Que tenía de malo la inmortalidad?. Convertirse en vampiro no parecía tan malo. O al menos a la manera de los Jonas.

--¿A que hora vendrás a casa? --dijo Alice, cambiando de tema. A juzgar por su actitud. Ella había entendido la incomodidad que me había causado la conversación anterior.

--No sabía que tendría que ir.

--¡Oh, ____, no te pongas difícil!. No nos vayas a arruinar la diversión poniendo esa cara, ¿cierto?

--Pensé que mi cumpleaños era para tener lo que yo deseara.

--La llevaré desde la casa de ____(tp), al cabo que terminemos las clases --le dijo Nick, ignorandome sin hacer ningún esfuerzo.

--Tengo que trabajar --protesté

--Le dije a la señora Meyer que era tu cumpleaños, y te dió el día libre. Me dijo que te divirtieras --sonrió triunfante.

--Pero... pero no puedo dejarlo --desesperada por alguna escusa --. Lo cierto es que, no he visto aún Romeo y Julieta para la clase de Literatura.

     Alice resopló con aire de impaciencia.

--Te sabes Romeo y Julieta de memoria.

--Pero el señor Berty dijo que necesitamos verlo representado, para apreciarlo mejor. Porque esa era la forma en que Shakespeare quizo que se hiciera.

     Nick puso los ojos en blanco.

--Ya has visto la película --repuso Alice

--Hay una versión que aún no, el señor Berty dijo que así sería mejor.

     Alice suspiró.

--Mira, de una forma u otra tu...

--Tranquila, Alice --dijo interrumpiendola-- si quiere ver la película, la verá. Después de todo es su cumpleaños.

--Exacto --añadí.

--Cuando termine, la llevaré yo a casa, asi tendran más tiempo de arreglar todo.

--Claro, entonces, nos vemos.

     Alice volvió a sonreir haciendo que sus hermosos y blancos dientes fueran descubiertos, y se esfumó.

--Por favor, Nick --le rogué

--Shhh... después hablamos, llegaremos tarde.

Nadie se molestó en mirarnos cuando moviamos las sillas hacia la parte trasera del aula. Ya todos estaban acostumbrados. Nick y yo estabamos casi en todas las clases juntos. Además, Nick y yo salíamos desde hace mucho, y no eramos objeto de miradas acusadoras. No sabía como lo hacia, pero Nick combencía  a las señoritas de administración para lograrlo.

     Erick ya no me miraba de esa forma tan extraña, con la que me hacia sentir culpable. Es mas, él me sonreía. Ya le había quedado claro que solo podíamos ser amigos. Este año había cambiado. Antes tenía el cabello lacio y corto, bien peinado. Pero ahora lo lleva con gel y con ondas. Ya sabía de donde había sacado el modelo. Nick tenía una personalidad interesante que nadie podia imitar. Además, el cabello de Erick era demasiado trinchudo como para llevarlo con rizos.

     Héster. Antes tenía el cabello lacio y ahora lo lleva con ondas.

     Jasper, ni que decir. Tiene el cabello trinchudo de siempre.

     Ángela, no, ella no ha cambiado nada.

     La primera clase terminó, y era hora del almuerzo. Ahora Alice, Nick y yo nos setabamos juntos. Su hermanos no estaban con nosotros. Ya se habían graduado. Habían cambiado también, se habían vuelto más robustos. O almenos en el caso de Kevin.

     Nosotros tres --Nick, Alice y yo-- ya no nos sentabamos solos. Mis otros amigos, Erick y Héster --que se encontraban en una incómoda situación amorosa--y Jasper y Ángela --el noviazgo comenzó en el verano--. Se sentaban al otro extremo de la mesa. Eistía una línea invisible que nos separaba. Un de las causas de aquel comportamiento, sería que durante el verano --el mejor de mi vida-- estube con Nick y Alice más que con nadie.

 

...

 

¡Hola chicas! bueno diran porque he escrito este capítulo ha estado tan bien narrado... porque practicamente he escrito del libro a la computadora xD. Haha, de todas formas... espero que les haya gustado el capítulo. Adíos, cuidense... ¡LAS KIERO!

 

  • Peace, Love, Rock and Jonas

u.u

He pensado y pensado. Y he llegado a la conclusión. ¿Porque seguir con esta novela?. Respondan, es obvio que es igual a Crepúsculo. Solo que en vez de Edward, Nick. En vez de Bella, tu. Y etc. ¿Para que seguir?, ya saben lo que sigue ¿no?... ¿pues entonces?. Respondan, por favor, no solo digan que no deje de escribir, sino respondanme. ¿Saben o no saben lo que sigue? ¿Para que seguir? y ¿Entonces?

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Capítulo N° 16

De la nada, apareció Nick, al parecer había salido del bosque. Se lanzó sobre Vcitoria y ella cayó el piso...

Nick: ¡corre!

tu: ¿que?

Nick: ¡¡corre!! (gritando)

Saliste corriendo los más rápido que pudiste, no había más remedio, tu vida estaba en peligro.

En tu habitación, tenías la mantasobre todo tu cuerpo, tenías pavor de o que podría psar en cualquier momento, podrías morir.

Comenzaste a pensar en que... era un error haber entrado en la vida de Nick. Pero algo pasaba... desgraciadamente... lo amabas.

Así es, lo amabas más que anadie y en esemomento sentías necesidad de tenerlo cerca.

Pasaron las horas y todo ya estaba obscuro, completamente, solo una luz de la calle alumbraba tu rostro... tenías demasiado frío y necesitabas de un cuerpo caliente.

Nick: ¿estas bien?

Bajaste la vista, ya que mirabas al cielo raso...

tu: si...

Nick caminó hasta la cama y se sentó... luego de un momento se hechó y puso su brazo alrededor de tu cuello, te meviste un poco y recostaste tu cabeza en su pecho, y tu mano sobre su estómago. Era una escena perfecta...

Nick: ¿segura?

tu: si...

Nick: corres peligro conmigo

tu: no me importa

Nick: pero a mi sí, y no es cosa por la que no hay que interesarse

tu: dejomoslo ya...

Nick: siento que... debo protegerte y... lo cumpliré

tu: no es necesario, no estu obligación (lo miras)

Nick: (te ve) si, si lo es

Sus labios se tocaron y comenzaron a besarse, era el ósculo más tierno que se habían dado hasta ahora... no sentiste desesperación en sus labios, sino amor... extraño ¿no?... los vampiros podían sentir amor, pero no tanto... no estabas segura...

A la mañana siguiente, despertaron abrazados... debo decir, despertaste arazada a él... porque él estubo despierto toda la noche, viendote... los vampiros no duermen.

Nick estaba sentado en la silla junto a la mesa... mientras que tu... preparabas el desayuno...

tu: nosotros... ¿que somos? (preguntaste nerviosa)

Nick: ¿que somos?

tu: estamos... ¿juntos?

Nick: es difícil decir

tu: bien (llevando las cosas a la mesa) he tenido curiosidad por preguntarte algo siempre

Nick: ¿que cosa?

tu: (riendo) ¿cuanto tiempo viven los vampiros?

Nick: (sonríe) unos cuantos milenios

tu: (ríes) bien... ¿quieres algo? (señalando la comida)

Nick: no, gracias...

tu: bien

Nick: ¿cuando llega tu padre?

tu: mañana...

Nick: bien...

Te moviste un poco y quedaste encima de Nick... le tomaste delicadamente el rostro y besaste sus labios...

 

...Un año después...

 

...

¡Hola chicas! espero que les haya gustado el cap!... hehe, creo que... ¿les he dejado con la intriga verdad?... hehe bueno adiós... cuidense, a propósito... Sé que a ustedes les gusta la novela... porque me lo dicen muchas veces. También gracias a mi amiga Noe [Noelia, ya lo saben xD], porque me comenta mil veces solo para que suba, pero por favor, ya no lo hagas... estoy muy agradecida, y no quiero sonar grosera, pero quiero saber si a las demás chicas les gusta tanto como para comentarme, gracias, ah! y... pliis pásense por mi otra novela...

www.always-toguether.metroblog.com

Adiós... cuidense... ¡LAS KIERO!

 

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Twilight: New Moon

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Edward and Bella

Edward and Bella

Edward and Bella

Edward and Bella

Edward and Bella

Edward and Bella

Edward and Bella

Edward and Bella

Edward and Bella

Edward and Bella

Robert and Kristen

Robert and Kristen

Robert and Kristen... haha

Robert and Kristen... haha

Robert and Kristen

Robert and Kristen

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

Jacob and Bella

¡Jacob!

¡Jacob!